Putin crea una internacional socialchovinista


 Este 14 de abril el socialdemócrata Partido Rusia Justa, alineado plenamente con Putin, anunció la creación de lo que dieron en llamar Foro Socialista Internacional cuyas siglas en ruso -y por las cuales se conocería internacionalmente- es SOVINTERN. Como ya es costumbre, Putin manipula la simbología vinculada a la época soviética, ahora llegando al punto de que las siglas de su internacional socialchovinista recuerden ambiguamente alguna denominación de la URSS. Sin embargo, el Partido Rusia Justa ni siquiera guardó las formas: anunció la creación de esta nueva articulación política desde la sede del parlamento nacional. 

Con solo ver la lista y los puntos de abordaje en su venidera primera cumbre se entiende de qué va el asunto. Según anunciaron oficialmente los convocantes "SOVINTERN cuenta con nueve cofundadores de diversos países. Entre ellos se encuentran el Partido Laborista británico, la Unión de Socialistas Democráticos (República Democrática del Congo), el Partido del Progreso y el Socialismo (Marruecos), el Partido de los Socialistas de la República de Moldavia, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (Nicaragua), el Movimiento de Socialistas de Serbia, el Partido Comunista Estadounidense, el Movimiento Adelante de Túnez y el Partido Socialista Rusia Justa. 

Sin dar tiempo a mucha convocatoria el primer encuentro del falso SOVINTERN tendrá lugar entre los venideros 25 y 29 de abril. Llama la atención que evitan el día 22: natalicio de Vladimir Ilich Lenin. Es algo lógico: Putin ha expresado no pocas veces su odio a Lenin, pero al mismo tiempo, su admiración a Stalin. 

La principal consigna del encuentro será "Por el Nuevo Socialismo del Siglo XXI", es decir, además de ser poco creativos, pareciera que el putinismo intenta ocupar el espacio vacío dejado por el chavismo -en una crisis total tras la traición de los hermanos Rodríguez a Nicolás Maduro-.

Desde incautos sin programa que nostalgian tiempos pasados porque no tienen cómo entender las luchas presentes, pasando por oportunistas de poco impacto político hasta partidos en el poder alineados con Putin, será quienes se encuentren en Moscú. Siempre habrá quien les crea. La parafernalia socialchovinista en ocasiones cumple su cometido: engañar, pero lo más peligroso es que termina desmovilizando.