Ir al contenido principal

Venezuela, Trump y una guerra continental




Más allá de las alucinaciones guerreristas, era poco probable que Israel invadiera Irán. Sin embargo, hoy la probabilidad de una invasión yanqui a Venezuela se puede concretar incluso en las próximas horas. 
El escenario recuerda mucho a las excusas y formas de operar que llevó adelante Bush padre cuando invadió a Panamá, derrocando el régimen corrupto de Manuel Noriega. Al igual que Maduro, Noriega se proclamaba continuador de un líder nacionalista con fuerte arraigo popular y antimperialista: Omar Torrijos. Al igual que Maduro con Chávez, tras la muerte de Torrijos, Noriega estableció un gobierno que degeneró en un absoluto totalitarismo, corrupción y entreguismo. Sin embargo, el abandono paulatino del nacionalismo torrijista por parte de Noriega no le valió para que Bush no lo invadiera. Estados Unidos vio que el gobierno panameño se hundía en la impopularidad, la Unión Soviética se desmantelaba, Cuba estaba sumida aún en la Guerra de Angola y la excusa de la lucha contra el narcotráfico servía como -muy dudoso- pretexto. La invasión se realizó y los soldados de Noriega fueron dispersados rápidamente, siendo la clase trabajadora panameña quien más sufrió la agresión. La resistencia panameña, más que un apoyo a Noriega, fue fruto del sentimiento antimperialista. Torrijos había logrado que en el año 2000 Estados Unidos entragara el canal a Panamá y la invasión podía establecer una serie de gobiernos títeres que echaran por tierra los acuerdos. La semilla nacionalista plantada por Torrijos, a pesar de la degradación de Noriega, tuvo un fuerte arraigo. 
Algo muy similar puede ocurrir hoy en Venezuela. El ejército venezolano más allá de las consignas, sus uniformes de fanfarria y falso antimperialismo es una estructura políticamente débil: quienes único están siendo beneficiados son los generales y altos oficiales, mientras que los soldados viven bajo penurias similares a las del pueblo trabajador. Esa clase trabajadora en julio pasado ya dio la más clara demostración de que no quería continuar con Maduro. El presidente de facto no pudo presentar las cifras con que habría ganado en cada estado o ciudad. La salida de la oposición mayoritaria, ultraderechista y proyanqui, es el resultado de la típica desmovilización que nace cuando un gobierno dizque izquierdista termina aplicando las mismas medidas de la burguesía -en este caso porque Maduro es un fiel representante de la burguesía-.
Sin embargo, la invasión a Venezuela es muy probable que no concluiría de manera tan rápida como fue el caso de Panamá. A pesar de que no tiene conflictos étnicos, Venezuela podría terminar sufriendo el mismo destino que Irak o Libia donde tras la caída de los régimenes el país se fragmentó en zonas liberadas las cuales, además, se hundían en el caos. Es muy difícil que Estados Unidos logre controlar toda Venezuela y el gobierno chavista ha repartido armas entre las llamadas milicias bolivarianas. A ello se le debe sumar el apoyo de las insurgencias colombianas apoyadas por Caracas las cuales resultarían un factor de desestabilización grave. Al igual que en Panamá, pero por una sencilla razón numérica, esa resistencia nacionalista podría convertir a Venezuela en el polvorín del continente. Incluso, un sector de esa resistencia nacionalista podría estar desligada de Maduro. 
Del gobierno cubano poco o nada se debe esperar. Díaz-Canel es un presidente asustadizo, que teme de su propio pueblo y no atrevería a exponerse a una posible invasión yanqui. De hecho, jamás ha votado a favor de Rusia en la ONU en lo referido a la invasión putinista a Ucrania. Si Estados Unidos comete la locura de invadir Venezuela, Cuba solamente miraría expectantemente preocupada pues sabría que ella pudiera ser la próxima. 
Cuando Panamá fue invadida por Estados Unidos, rápidamente fueron juzgados y fusilados los generales cubanos Arnaldo Ochoa y Tony de la Guardia, vinculados con el narcotráfico colombiano. Fidel Castro quería cortar toda excusa posible para una invasión yanqui. Ahora, Washington ve cómo el gobierno cubano es un régimen débil y tambaleante. 
Por su parte, la Colombia de Petro sería estremecida directamente. Aunque Bogotá no enviaría tropas a Venezuela, por una sencilla cuestión de protegerse resguardaría fuertemente sus fronteras con el vecino país invadido. Tal hecho pudiera generar choques con las tropas yanquis, las que pudiera también atacar a Colombia, si no para derribar a Petro, al menos para debilitarlo.
Ni Rusia, ni China saldrían en defensa de Venezuela o Cuba. Menos aún ahora que Maduro perdió hasta el apoyo de Lula. En todo caso, China negociaría con Estados Unidos cómo continuar explotando sin mucha preocupación el Arco Minero del Orinoco, hoy casi en su totalidad saqueado por Pekín -aunque algunos siguen aferrados a que China no es imperialista-.
Solo queda esperar y desear que el presidente Trump no vaya esta vez más allá de sus boconerías. Una invasión yanqui a Venezuela generaría el quiebre de la estabilidad continental a niveles nunca antes vistos. O, tal vez, terminaría generando esa situación revolucionaria que Trotsky esperaba iría a suceder en la Unión Soviética cuando estallara la guerra con Hitler.

Entradas populares de este blog

Entrevista a dirigente trotskista radicado en Venezuela. Exclusiva para Comunistas Cuba

A continuación publicamos la entrevista en exclusiva que desde Venezuela el dirigente trotskista Milton D'León ofreció para Comunistas Cuba entre las 8:40am de Caracas y las 8:57 am de Caracas. ¿Cómo se está viviendo en Venezuela la agresión? Por las mismas imágenes que emite la oficialista Telesur los actos en Venezuela en apoyo a Maduro no tienen comparación con las masivas concentraciones que vivió Cuba cuando en 1961 Estados Unidos bombardeó aeropuertos en La Habana y Santiago. Milton D'León: Desde el primer ataque de la 1:50 de la mañana hora de Venezuela, es decir, desde que se perpetrara el ataque militar a Caracas  la situación ha estado bajo una gran tensión y con el anuncio por parte de Trump del secuestro de Maduro y su esposa Cecilia Flores. En la mañana, las calles de Caracas han amanecido desoladas con pequeños puntos de llamados por el gobierno o de sectores gubernamentales , pero  no hay ninguna comparación con las movilizaciones anti imperialistas de la época ...

10 libros para comprender la Revolución cubana; de manera crítica y marxista (más amplias lecturas complementarias)

  Por Frank García Hernández A la diminuta camarada Seve en su primer año de lucha y a su líder política y madre, mi compañera Claudia   Si bien fuera de Cuba se puede acceder a una historia del proceso político iniciado con el triunfo de Fidel Castro en 1959 -ya sea desde el afamado libro de Sartre Huracán sobre Cuba, pasando por el herético volumen de K. S. Karol Los guerrilleros en el poder , hasta llegar a la crónica periodística de Anthony D´Palma Los cubanos: vidas ordinarias en tiempos extraordinarios -, lo cierto es que mayormente estamos ante una narrativa donde los análisis sobre la Revolución cubana se construyen con ausencia de la historiografía producida en Cuba. Las aún limitadas ediciones digitales en Cuba -que dejan por fuera valiosos textos publicados años atrás-, el muy reciente uso de internet en esta nación caribeña, la exclusión de las editoriales cubanas en los grandes mercados de libros, más la fuerte propaganda anticomunista de Estados Unidos y ...

¡Condenamos el ataque yanqui contra Venezuela!

Hay que condenar y movilizarse con urgencia contra los ataques lanzados por Estados Unidos sobre Venezuela. El continente está en peligro. Desde 1989 Estados Unidos no atacaba directamente por la vía militar a un país latinoamericano. Esto es un punto de no retorno. Trump marca con esta acción una línea política que puede generar un conflicto civil.  Para Cuba este ataque no es una noticia. La tensión se palpa ahora mismo en nuestras calles. Podemos ser el siguiente objetivo. Al igual que Maduro, el gobierno de Díaz-Canel carece de amplio apoyo popular y está hundido en una crisis económica. Trump aprovechó esta debilidad para desplegar un operativo militar con la finalidad de apoderarse del petróleo venezolano. Se debe abandonar toda idea ilusa de que Rusia o China intervendrán militarmente. Se limitarán, como lo hicieron con Siria, a condenar diplomáticamente los ataques y, en últimas, darle asilo a Maduro. Solo la clase trabajadora podrá detender el avance imperialista. El entre...