Dominica: Posible retirada de médicos cubanos


El ministro de Relaciones Exteriores de Dominica, Vince Henderson, informó este 25 de febrero ante el parlamento dominiqués que su "gobierno planea realizar cambios en el programa de trabajadores de la salud cubanos". Henderson agregó que la posible salida de los médicos cubanos ya está siendo conversada con La Habana y esta se realizará de manera gradual, con la finalidad de no afectar a la población dominiquesa.

La declaración de Henderson coincide con la reunión anual del CARICOM a la cual fue invitado Marco Rubio. En cambio, no hubo una delegación cubana, siendo que es de costumbre la presencia de Cuba en estos eventos -recuérdese que Cuba es miembro observador del CARICOM-. En la cumbre, a diferencia de los voceros de Jamaica y Barbados, el primer ministro de Dominica Roosevelt Skerrit no hizo ninguna mención a Cuba.

Ante las palabras de Henderson y un artículo publicado recientemente en el Dominica News Online criticando la gestión médica cubana, el embajador de La Habana en Dominica, Miguel Manuel Fraga González, declaró a medios locales que "Nuestra cooperación médica no es un negocio ni un instrumento de explotación. Es solidaridad que salva vidas y responde a la solicitud de gobiernos soberanos cuyos ciudadanos se benefician de ella. La participación en estas misiones es voluntaria, regulada por acuerdos bilaterales, respetuosa del derecho internacional y de los derechos de los profesionales cubanos, quienes regresan a su país con reconocimiento social y profesional". 

Uno de los señalamientos que se le hacen a la colaboración médica cubana en el exterior es la restricción de movimiento que La Habana impone a sus trabajadores de la salud cuando estos se encuentran trabajando de manera oficial en el extranjero, incluso retirándoles el pasaporte. Más allá de los criticables manejos del gobierno cubano con su personal de la salud contratado en el extranjero, Estados Unidos manipula esta realidad en su beneficio político. En realidad, el interés de Estados Unidos es golpear la economía cubana ya que La Habana reporta importantes ingresos en la venta de servicios médicos siendo los Estados del Caribe oriental uno de sus principales clientes. 

Dominica es un estrecho aliado de Cuba. Su sistema de salud público depende complementamente del gobierno cubano. De hecho, en Dominica solo hay tres embajadas: las de China, Venezuela y Cuba. Skerrit era un estrecho aliado de Maduro, proveyéndose incluso del petróleo venezolano. Recuérdese que Dominica es parte de la zona de comercio Alianza Bolivariana para los Pueblos de América -ALBA-.

Dominica se encuentra fuertemente presionada por Estados Unidos ya que su principal fuente de ingreso, la venta de ciudadanía -el pasaporte dominiqués estaba entre los mejores del mundo- viene siendo objeto de críticas por parte de Trump. A fines del año pasado, Dominica y todos los Estados insulares del Caribe oriental dejaron de recibir nuevos visados estadounidenses: el gobierno de Trump argumentó que la principal razón era la venta de la ciudadanía -la cual cuesta 250 mil dólares y puede ser comprada por cualquier persona adulta del mundo-, proceso conocido como ciudadanía por inversión -Cituzenship by Investment-. Este fue uno de los principales puntos que abordó Marco Rubio en la cumbre del CARICOM. 

El anterior director del departamento encargado de la venta de pasaportes, Emmanuel Nanthan, fue destituido en 2023 debido a órdenes de captura emitidas por Estados Unidos. La venta de pasaportes dominiqueses se realiza con muy poca comprobación de antecedentes penales, siendo una constante los casos de corrupción y terrorismo vinculados a ciudadanos de la isla que jamás han estado en Dominica porque no era necesario ir al país a buscar el pasaporte.

Debido a la misma presión ya Antigua y Barbuda junto a Bahamas habían retirado al personal médico cubano, solicitando a cambio que Estados Unidos vuelva a emitir visado a sus ciudadanos y cese las sanciones contra el programa de ciudadanía por inversión. Aunque a lo largo de 2025 Skerrit insistió que el programa cubano de médicos no se levantaría, finalmente terminó cediendo a las presiones de Washington. Resulta que el escenario político local en la región se modificó plenamente ante la peculiar intervención yanqui en Venezuela el pasado 3 de enero. De hecho, Marco Rubio realizó en la rueda de prensa que diera en la cumbre del CARICOM elogios tanto al operativo militar como a la presidenta Delcy Rodríguez. 

El sometimiento a Estados Unidos no es novedad en Skerrit: en 2023 cuando Estados Unidos anunció que buscaba otro país del Caribe oriental para abrir una nueva embajada, Skerrit fue el primero en ofrecerse. Skerrit siempre ha jugado a intentar mantener estrechas relaciones con Estados Unidos, China y Cuba al mismo tiempo llegando incluso su gobierno a imprimir al mismo tiempo estampillas conmemorativas de Mao y de Reagan

La situación política del primer ministro dominiqués es hoy delicada. Sin el apoyo de Venezuela, con una economía en crisis debido a la caída de la venta de pasaportes y las presiones de Estados Unidos, Skerrit se asoma a su primer comicio con el padrón electoral limpio de fallecidos y la obligación de que los votantes en el momento de ir a las urnas, presenten su documento de identificación. Todavía en 2026 los comicios dominiqueses se realizaban sin el requisito de que los ciudadanos presentaran sus documentos de identificación en el momento de ejercer el voto y las listas de electores no se habían actualizado en veinte años.

A ello se le suma que otro importante aliado de Skerrit en el Caribe oriental perdió las elecciones el año pasado: Ralph Gonçalves, primer ministro de San Vicente y las Granadinas, quien encabeza el Partido Laborista de su país. Los Estados independientes del Caribe oriental funcionan como una federación de facto, llegando a tener una moneda y sistema judicial común, funcionando los partidos políticos prácticamente con carácter regional. Esto se hace más presente en el Partido Laborista, donde una derrota o una victoria en alguna de las islas se siente en el resto de los países vecinos,  Además Gonçalves tenía la misma característica que Skerrit: llevar más de veinte años en el poder. La caída de Gonçalves representó un duro golpe para el laborismo dominiqués pues reforzó la idea de que el final de Skerrit también estaba cerca y era posible.

Como quiera que sea, la salida del personal médico cubano de Dominica golpeará fuertemente a las mayorías dominiquesas quienes viven en una grave falta de atención de salud pública. Actualmente, si fuera de las dos únicas ciudades de Dominica -Roseau y Portsmouth- existe un sistema de salud es por la presencia de los cubanos. Además, la mitad del personal sanitario del único hospital de Dominica también es cubano. El gobierno dominiqués no desarrolló un sistema de salud autónomo y el que existe es tan atrasado que ni siquiera cuenta con servicios de neurología.