En la madrugada de este sábado 14 de marzo tuvo lugar en el municipio de Morón, Ciego de Ávila, un estallido social debido a las paupérrimas condiciones en que está viviendo la clase trabajadora cubana. Aunque desde el 11 de Julio de 2021 Cuba vive continuas protestas, nunca los manifestantes habían atacado ninguna sede de gobierno o del Partido. Sin embargo, en esta ocasión, los manifestantes incendiaron la sede del PCC.
Esta acción debe entenderse en un contexto de hartazgo sumado a que el gobierno carece toda legitimidad política. El asalto a la sede del PCC en Morón no debe verse como una acción anticomunista, sino como la típica explosión social que se levanta contra todas las estructuras del poder establecido.
Por su parte, el presidente cubano no se ha referido a los hechos. Solamente el Ministerio del Interior publicó un escueto comunicado donde si bien califica a la manifestación como inicialmente pacífica, "con reclamos relacionados, fundamentalmente, con la situación electroenergética y el acceso a productos alimenticios", rápidamente pasa a lumpenizarla.
Desgraciadamente, la burocracia dirigente del PCC logró que las mayorías cubanas entendieran a todo tipo de socialismo como el modelo desastrozo por el cual atraviesan. Es por ello que en los videos se escuchan consignas como "Abajo el comunismo". Los manifestantes no atacan al comunismo como una ideología, sino como el sistema que los ha llevado a la presente situación calamitosa. El cerco energético trumpista resulta para ellos un extra en la terrible situación a la que ya se encontraban sumidos y, si las mayorías cubanas no están teniendo una postura antimperialista, se debe precisamente al deterioro político provocado por la dirección del PCC.
Las provincias del interior cubano son quienes más sufren los apagones. El gobierno cubano prefiere castigar con mayor fuerza a los municipios del interior para evitar en la capital sublevaciones como la presenciada en esta madrugada.
De momento, no se tiene conocimiento de otras sublevaciones. Sin embargo, que el gobierno cubano caiga por protestas populares es cada vez más una variable nada alejada de la realidad.
