Cuba, sus jóvenes y el gobierno

 Por Alex Rodríguez


Desde que tengo memoria, y durante mi trayecto por el sistema educativo cubano, mis mentores iban recitando la misma frase, el Estado cubano garantizará un acceso a una salud y una educación gratuita cumpliendo altos estándares de calidad. Y así fue pronunciándose la misma frase durante años, y convirtiéndose en la principal excusa para justificar cualquier error o situación coyuntural. 

Hoy desde la visión de un joven este pacto o promesa se ha roto porque el Estado "Revolucionario" Cubano ya no es capaz de garantizar lo básico, sin acceso a medicamentos ni tecnologías, con estudiantes de medicina en plena capacitación cumpliendo un enorme rol de "doctor"  sin tener la suficiencia para un caso en específico, con infraestructuras deterioradas en ambos sectores y profesores que no cumplen con los altos estándares que se prometían, hoy estos dos conquistas ya solo quedan como una promesa que no supo sostenerse en el tiempo.  Hoy la pregunta que nos hacemos es la siguiente: ¿Que le debe un joven cubano a un Estado que no es capaz de sostener su proyecto de vida? ¿Cuál es la alternativa que tenemos para construir una nueva realidad? ¿Es el capitalismo la única vía de escape para reparar a la sociedad cubana?

Estas preguntas suelen ser un tanto peligrosa, porque en las calles ya no se debate del enfrentamiento entre el marxismo-leninismo y el capitalismo en términos teóricos, y solo realizan un análisis general de que los países que han optados por modelos de izquierda más ligados a un concepción socialista fracasan, y que los capitalistas (enfocando su visión superficial de países desarrollados) permiten más oportunidades al pueblo que goza de mayores "libertades" y posibilidades económicas. En la realidad cubana solo ven que el sector privado es el que le da de comer y el Gobierno se mantiene distante de la satisfacción de sus necesidades más básicas. 

Hoy en Cuba está sucediendo algo desastroso, los jóvenes ya han perdido toda esperanza en el gobierno, que cada vez responde menos a sus necesidades, y está perdiendo capacidad de análisis político, enfocándose específicamente en los beneficios que le pudiera traer una economía fortalecida. Se está creando una sociedad de individuos aislados políticamente, por temor, desesperanza y por una cuestión lógica que le impide analizar cuáles son los motivos que lo han llevado a esa situación por estar en un constante estado de supervivencia. Y aquí viene lo más peligroso y es que el que no conoce su historia está condenada a repetirla. Hoy muchos piensan que la solución a sus problemas, es una transición "blanda" hacia el capitalismo (retroceso en sentido técnico) y no la lucha porque el poder esté realmente en las manos del obrero, del pueblo. Marx decía que no es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino por el contrario, el ser social es el que determina su conciencia, y esta es una herramienta perfecta para determinar las razones de lo que sucede en Cuba, para justificar y lograr entender lo que le sucede al pueblo de Cuba. La realidad que estamos viviendo está moldeando nuestra forma de pensar y nuestras verdaderas aspiraciones, creando un espectro reduccionista de la verdadera solución a nuestros problemas.

Hoy en Cuba no hay un líder que logre poner en jaque al gobierno, pero no porque no exista capacidad para ello, sino porque el Estado ha sabido utilizar una carta más astuta, ha perfeccionado un mecanismo de control, que no necesita encarcelar a todos al mismo tiempo, porque claramente no tiene capacidad para ello, sino que usa la ley de manera selectiva, el acoso laboral y la vigilancia en redes sociales para incentivar una autocensura basada en el miedo, afectando la creación de una conciencia política crítica. 

Hoy en Cuba los comentarios estan divididos, pero gran parte de la juventud piensa que la solucion a los problemas se encuentra en perder el miedo, en concientizarnos de que juntos hacemos mayores fuerzas y que debemos preservar la independencia y la soberanía a toda costa. No se debe negar que hay muchos que desean abandonar el país y que ven en ello la única alternativa para tener un futuro mejor, pero hay otros tantos que desean ver a su país como el sitio al que pertenecen, donde quieren vivir y hacer sus vidas, donde puedan tener mayor oportunidades y libertades. Hoy el joven cubano, es consciente del bloqueo y las medidas de presión estadounidense, pero también considera que esta ha sido utilizada en exceso para justificar toda ineficiencia del Estado, por su incapacidad para tener una mejor capacidad de dirección. Muy pocas veces se ha escuchado en el discurso oficialista el recargo de responsabilidades en los propios dirigentes, como si un aura de perfeccion los rodeara en todo momento, y haciendo imposible el reconocimiento de errores constantes. Hoy sabemos que gran parte de los problemas en Cuba han sido por la acumulación de errores y decisiones políticas que no han tenido en cuenta las verdaderas necesidades del pueblo, sino que se han centrado en reforzar el poder de la burocracia. 

Hoy el futuro del pueblo de Cuba se torna de un color gris, donde no existe ningún momento de claridad que defina con certidumbre que sucederá en los próximos días o meses. Lograr presentar una solucion desde una mirada de la juventud se convertiría en un ejercicio frustrado porque esta generación ya se ha adpatado a vivir en un estado de incertidumbre y censura constante que le impide dar algun paso, aunque sea en falso que logre crear una nueva identidad política. Pero ¿Cuánto tiempo logrará mantenerse un sistema político fracasado en el que ya casi nadie cree, ni respalda? ¿Cómo puede mantenerse en pie una sociedad cuyo gobierno no goza de legitimidad alguna y la vida se ha convertido simplemente en una lucha constante por despertar al día siguiente? Al final, la lucha de esta generación no debe ser imponer una “nueva” ideología, sino de recuperar su derecho a la conciencia y la percepción de la realidad que le motive a determinar cuales son las soluciones idóneas a los problemas correctos.