Quizá en “El mensaje a los pueblos del mundo a través de la tricontinental”, el Che puso el ejemplo de Vietnam y no el de Cuba, porque, precisamente, buscaba interpelar a ese instinto que había conocido tiempo atrás, y desde la primera impresión le cayó tan bien, como para decirle afectuosamente “de contragolpe”.
Quizá en el movimiento estudiantil cubano de nuestro tiempo, haya algo más que una sumatoria de jóvenes que sólo están dedicando su vida para estudiar.
Quizá porque sea la primer generación de estudiantes que, desde la revolución cubana, estudia y trabaja.
Quizá porque esa juventud universitaria, no solamente estudia y trabaja, sino que también llevó adelante una poderosa huelga sin precedentes.
Quizá sea esa misma juventud que dentro de sus bóvedas craneales porta los cerebros más peligrosos de todo el planeta, porque ese sistema educativo no se diseñó -para los fines de mercado-, y porque se organiza, ya hizo su entrada en calor, y apenas entró a la cancha respondió a las amenazas extorsivas del mal menor citando:
-“Con el (restauracionismo)... Ni tantico así”.
Quizá entre esa juventud y la generación del proceso revolucionario, la distancia no sea mucha..
Quizá no haya muchas distancias entre una revolución -en sí misma- y una revolución -para la historia de la lucha de clases-.
Quizá no haya muchas distancias entre el atuendo que vestían los gusanos en Playa Girón y el que todavía usa Diaz-Canel.
Quizá en el siguiente elogio haya mucho estereotipo viciado; quizá estos dedos callosos impriman sus torpezas en las siguientes líneas, y quizá también haya maneras menos rústicas para referirse a la revolución cubana.
A continuación están trazadas unas reflexiones que deseo compartir con ustedes, no sin antes confesar que en ellas hay mucho esfuerzo invertido para que mi vocabulario vulgar no estorbe tanto la lectura; con la modestia que, naturalmente, tiene alguien que jamás tuvo una opinión libre de errores, y sigue opinando: porque opinar sigue siendo gratuito y porque el único error del que se debe huir es aquel que no atiende las opiniones de sus hermanxs de clase.
¿Vieron alguna vez una película de Eisenstein?
Estoy casi seguro (o quizá sólo deseo no equivocarme), que para muchxs camaradas este tipo de cosas resulta ser un vehículo hacia la niñez, y no hacia la agridulce niñez en la que casi todo fue escaso, sino hacia la que se guarda con nostalgia, porque es la niñez en la que todos los recuerdos fueron cálidos, en la que hay recuerdos tan felices, que merecen ser atesorados de un modo distinto a los demás, porque en ellos hay familiares que no solamente cumplieron con las tareas revolucionarias de su sitio (que no es poca cosa), sino que después se ocuparon de transmitirles las lecciones revolucionarias que cosecharon, lecciones que fueron profundamente meditadas al calor de los acontecimientos y, también meditadas con la distancia crítica que se alberga en el instinto de cualquier consciencia revolucionaria, porque una consciencia de esas características no se rebela una vez que logró adueñarse de "la razón", sino que se rebela porque ya no le cabe ninguna; no puede ser consciente de aquello que no conoce… «y no… por supuesto que no, ¡por favor! Esta redundancia no es incómoda: ¡es desesperante!» solo puede ser consciente de todo aquello que ya conoció lo suficiente y que ya no lo quiere ver ni en figurita; lo que construyó la generación de la revolución cubana, lo construyó siempre en negación: negando a Batista, negando a los gusanos, negando a la CIA…
Y cuando esas condiciones se agotaron, y el imperialismo cerró la etapa de ascenso revolucionario abierta con el mayo francés, y al poco tiempo anotó en sus activos haber derrumbado el tenebroso Muro de Berlín, para luego agregarse la “derrota del comunismo”, de ninguna manera agotaron la “experiencia sensible” de una generación que, con más o con menos aciertos, con más o con menos preparación teórica, con más “revolución de contragolpe”, o con más “revolución permanente”, fue la generación que con la revolución logró una conquista inalienable, porque hablar de "familiares” en Cuba, no es lo mismo que hablar de "familiares" en cualquier otro lado... Porque en Cuba, hablar de “familiares” es hablar también de “mentores” y por lo tanto es hablar también de “camaradas”, que se pusieron a cavar las zanjas, a medir, atar y también a hormigonar lo que en el tiempo presente son las vigas de fundación para la revolución cubana, porque también transmitieron a su manera, de un modo prácticamente artesanal, algunas cosas para las que no hay suficientes categorías marxistas, y de un modo u otro, han podido lograrlo, porque de la misma manera que la sociedad de mercado enajenó a productores de sus medios y de su producto, también lxs enajenó de su tiempo, lxs enajenó de su historia, lxs enajenó de sus mártires, y también enajenaron a esxs productores de las cosas bellas, porque la escasez impuesta por una guerra civil, por un bloqueo económico o por cualquier medio diseñado para esos fines, lleva a que se haga cada vez más difícil encontrar la belleza de las cosas, a pesar que sean cosas que no han vuelto a ser -para otros-, porque con la revolución fueron recuperadas -para sí-, y cuando el balance de un sacrificio tan grande invita a pensar que las cosas fueron bellas mientras se hacían -para otro-, y que haberlas recuperado -para sí- las volvió escasas, solamente queda un antídoto para evitar que la generación revolucionaria sea enajenada de su revolución: "una juventud de contragolpe".
Porque, salvando las distancias con el XVIII Brumario, atendemos un momento histórico en el que “la tradición de las generaciones pasadas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos”, y hasta podríamos mencionar tantos ejemplos como mencionó Carlos Marx:
–En Donald Trump está la síntesis de Ronald Reagan con el Muro de Berlín.
–En el estado sionista de Israel están las perversidades más terroristas que alguna vez llevaron adelante las direcciones burguesas: apartheid, limpieza étnica y bombardeos a las poblaciones civiles.
–El pueblo palestino está dispuesto a resistir contra el terrorismo sionista, así como también está dispuesto a organizarse de forma independiente de Hamas, porque es un pueblo dispuesto a seguir diciendo que Palestina es el territorio que va “desde el río hasta el mar”, aunque después deba responderles con su propia carne.
–La crisis orgánica se manifiesta en el Vaticano luego que la muerte del único, el irrepetible, inigualable e inalcanzable papa peronista, los obligue a recrearse en un alter ego del papa que pronunció la famosa encíclica titulada “de los cambios políticos” y subtitulada “sobre la situación de los obreros”, trascendiendo de León XIII a Napo(León) XIII, luego que el homicidio de los mártires de Chicago no lleve a la disciplina del proletariado, si no hacia la declaración del primero de mayo como el día internacional de la clase obrera, en el que se realizarían huelgas exigiendo la reducción de la jornada laboral por todo el mundo, y este papa reconoció que: «Dios no pudo llegar a tantos lugares como el primero de mayo, que están por detrás de los hechos, y ya no pueden seguir minando las conciencias del rebaño, sino que deben adaptar su proselitismo a la realidad».